|

ATAQUES DE PANICO
Todos
los seres humanos enfrentamos ansiedad y temores que forman parte de nuestra
vida cotidiana Esto es normal. Pero para millones de personas según las estadísticas,
casi el 30 % de la población mundial, la ansiedad y los temores pueden ser
abrumadores, irracionales o paralizantes, llegando a la dolorosa posibilidad de
arruinarles la vida. Son personas que padecen de trastornos de ansiedad, quizás
el grupo más amplio entre los trastornos psiquiátricos. Estos pacientes podrán
pasar años encerrados en sus casas, evitando las reuniones o el contacto con la
gente; llevar a cabo interminables rituales de limpieza y verificación, o
padecer sorpresivos malestares que terminan por inhabilitarlos o restringir sus
acciones.
También
pueden entrar en estados depresivos, consumir alcohol o drogas como intentos
para vencer el problema, o padecer trastornos digestivos o enfermedades
cardiovasculares. Los trastornos de ansiedad se conocen desde hace mucho tiempo,
ya que forman parte de nuestra raíz genética como el color de los ojos o del
cabello. Pero debido a que en la actualidad los seres humanos debemos soportar y
tolerar una exigencia social cada vez mayor, estos trastornos hoy afloran y se
hacen mucho más notables. Si bien son crónicos y altamente incapacitantes,
felizmente son de muy buen pronóstico y pueden ser totalmente superados. Lo
importante es que quienes los padecen puedan contar con un certero diagnóstico
y un adecuado tratamiento que les permita volver a llevar una vida plena y
normal.
*
Una guía práctica que desarrolla de manera accesible todo lo que se sabe sobre
los trastornos de ansiedad y ataques de pánico para reconocerlos, comprender su
origen y saber qué se puede hacer para superarlos.
*
Una concreta ayuda para aquellas personas que: - Sufren taquicardia, sudoración,
temblores, ahogos, náuseas, mareos o miedo a perder el control, síntomas todos
de los ataques de pánico - No pueden estar en espacios abiertos o cerrados -
Tienen miedo a volar o cualquier otra clase de miedo irracional - Padecen
ansiedad desmedida frente a determinadas situaciones - Se sienten excesivamente
tímidos.
¿QUE SON LOS ATAQUES DE PANICO?
CARACTERISTICAS DE LAS CRISIS
¿MUNDO "PSI" O EMERGENCIAS MEDICAS?
SEXO, EDAD, CAUSAS Y EVOLUCION
¿COMO SE TRATA?
Mucha más
gente consulta a médicos y a psicólogos y consumen ansiolíticos.
La mayoría
de los pacientes presenta síntomas que se generan o se potencian por las
presiones cotidianas. El estrés laboral, la ansiedad generalizada, los ataques
de pánico, la agorafobia, la depresión, la hipertensión y la gastritis son
los más frecuentes.
POR IRIS
PERLA PUGLIESE
LIC. EN PSICOLOGIA.
El desempleo que no cede; en muchos casos, la baja de salarios y la tan temida
recesión son parte de la realidad socioeconómica argentina que conspira contra
las esperanzas nuestras de cada día. Se percibe en cada lugar o grupo con los
que se tome contacto. Y esta situación no podía dejar de repercutir en nuestro
cuerpo y estado mental: las consultas a médicos, psiquiatras y psicólogos por
síntomas relacionados con el estrés, la angustia y las preocupaciones aumentan
cotidianamente y con ellas, el consumo de ansiolíticos y antidepresivos. Si
bien la venta total de medicamentos con receta en la Argentina se redujo en los
últimos dos años alrededor de un 7%, la venta de tranquilizantes creció entre
el 8 y el9 % y la de drogas destinadas a las enfermedades coronarias subió un
1,5%. La venta de un sólo producto que suele indicarse en el trastorno de pánico
aumentó un 8% en el último año, registrando un récord histórico.
Todos los especialistas están de acuerdo en que la mayoría de los pacientes
presenta actualmente, síntomas que se generan o potencian con las presiones
cotidianas. Son los más frecuentes: los trastornos de ansiedad y del sueño,
los ataques de pánico, la depresión, la hipertensión arterial, la
taquicardia, la gastritis, las contracturas musculares y los eccemas de la piel.
¿QUE SON LOS ATAQUES DE PANICO?
Según la American Psychiatric Association las crisis de angustia o ataques de pánico
y la agorafobia son manifestaciones que pueden aparecer el curso de una serie de
trastornos de ansiedad tales como el trastorno de angustia con o sin agorafobia;
la agorafobia sin historia de trastorno de angustia; la fobia específica; la
fobia social; el trastorno obsesivo-compulsivo; el trastorno por estrés
postraumático; el trastorno por estrés agudo; el trastorno de ansiedad
generalizada; el trastorno debido a enfermedad médica; y el trastorno de
ansiedad inducido por sustancias.
Las crisis de angustia se caracterizan por "la aparición súbita de síntomas
de aprensión, miedo pavoroso o terror, acompañados habitualmente de una
sensación de muerte inminente". Pero queda claro que en cada uno de los
trastornos antes mencionados, si las condiciones de vida o factores de estrés
(internos o externos) empeoraran podrían aparecer los temibles ataques de pánico.
Estas crisis pueden repetirse periódicamente ocasionado gran limitación en las
actividades cotidianas por temor a padecer un nuevo episodio, creando así,
ansiedad anticipatoria.
¿Qué es el pánico? Es una vivencia de miedo intenso o terror, que genera una
sensación tal de descontrol que se percibe como que podría llevar a un
desmayo, a la locura o a la mismísima muerte. Estas vivencias, junto con una
serie de síntomas que luego describiré, se producen súbitamente; alcanzan su
pico máximo a los 10 minutos pudiendo durar de 20 a 30 minutos; producen una
urgente necesidad de escapar; pero sólo se dan en personas predispuestas. Las
crisis de pánico suelen llevar a un deterioro laboral, que se reflejará en
ausentismo, disminución de la productividad y consecuente desempleo.
CARACTERISTICAS DE LAS CRISIS
Para que hablemos de "crisis de pánico" deben aparecer al menos
cuatro de los trece síntomas siguientes, que agruparemos, siguiendo al Dr. A. Cía
en:
A. Síntomas fisiológicos o somáticos: Palpitaciones o taquicardia;
sudoración; temblores o sacudidas; sensación de ahogo o disnea o
hiperventilación; sensación de atragantamiento; opresión o malestar torácico;
náuseas o molestias abdominales, e inestabilidad, mareo (aturdimiento) o
sensación de desmayo.
B. Síntomas cognoscitivos: Desrealización o despersonalización; miedo
a volverse loco o a descontrolarse; miedo a morir; síntomas fisiológicos o somáticos;
parestesias (hormigueos o entumecimientos), y escalofríos o sofocaciones.
¿MUNDO "PSI" O EMERGENCIAS MEDICAS?
Dada la prevalencia de los síntomas somáticos sobre los cognoscitivos, el
paciente que no tiene aún un diagnóstico asertivo de trastorno de ansiedad
supone que se trata de un problema clínico, cardiológico o neurológico y por
eso se dirigirá muy probablemente, a un servicio de emergencias médicas. Y está
bien que así lo haga porque mientras no se descarten problemas orgánicos,
convendrá tomar ese camino. Sólo cuando se descarten otras patologías que
pueden dar síntomas similares (angina de pecho, infarto de miocardio, prolapso
de válvula mitral con arritmia, hipertiroidismo, diabetes, etc.), el paciente
podrá ser asistido de manera integral por un médico psiquiatra y un psicólogo
entrenados en trastornos de ansiedad.
Las
crisis de angustia se clasifican en:
1. Inesperadas o espontáneas: son aquellas en las que el comienzo de la crisis
no se relaciona con estímulos ambientales que pueden interpretarse como
causales o desencadenantes. Suelen darse en el trastorno de angustia con o sin
agorafobia.
2. Situacionales: en ellas las crisis de angustia aparecen casi inmediatamente
después de la exposición a un estímulo atemorizante o por su sola anticipación
imaginaria. Suelen darse en la fobia social (en una fiesta) y en las fobias
específicas (al ver una serpiente, una araña, etc.).
3. Más o menos relacionadas a situaciones determinadas: se presentan algunas
veces frente a la exposición a estímulos probablemente ansiógenos como por
ejemplo viajar en un avión o en un tren. Suele darse en la agorafobia.
Para hablar de "trastorno de pánico" deben darse ataques de pánico
inesperados recurrentes y además uno de ellos debe ser seguido de uno o más de
los siguientes síntomas:
A. Inquietud persistente frente a la posibilidad de que aparezcan nuevas
crisis.
B. Preocupación por las consecuencias de los ataques.
C. Cambio de la conducta relacionada con las crisis.
La mayoría de los trastornos de pánico conducen a una agorafobia, es decir al
miedo más o menos o permanente a estar solo, desamparado o imposibilitado de
recibir ayuda frente a un ataque de pánico y a no poder escapar de la situación.
Los que padecen agorafobia tienen una serie de limitaciones como dejar de
trabajar o estudiar o de llevar una vida plena. Por eso de la agorafobia se
suele pasar a la depresión y con ésta aumenta el riesgo de suicidio.
SEXO, EDAD, CAUSAS Y EVOLUCION
El trastorno de pánico puede aparecer en cualquier clase social, cultura o
raza, pero siempre será preponderante en las mujeres en una relación de 3 a 4.
Generalmente comienza entre los 25 y los 30 años, pero puede iniciarse también
en la adolescencia. Su aparición depende de factores neurobiológicos
(vulnerabilidad somática), psicológicos (traumas psíquicos o sexuales antes
de los cinco años, "que alterarían el patrón neurobiológico" y
ambientales, que oportunamente: serán gatillados por:
1. Desencadenantes psicológicos: la sobreexigencia, el estrés y los
conflictos intrapsíquicos.
2. Desencadenantes físicos: el exceso de actividad corporal y el consumo
exagerado de sustancias adictivas (como el café, el alcohol y la cocaína, que
por deprivación generan efecto rebote) o medicamentos que producen ansiedad.
La crianza del panico estuvo marcada por padres que habrían tenido una actitud
sobreprotectora pero con escaso cuidado en lo que se refiere a la expresión de
las emociones y a un real acercamiento afectivo. El porcentaje (prevalencia) de
personas afectadas de este trastorno de por vida, oscila entre el 2 y el 5%. O
sea, que en Argentina podrían padecerlo más de 1 millón de personas, teniendo
en cuenta que la mayoría están subdiagnosticadas. La evolución suele ser crónica
y discapacitante si no se trata adecuadamente.
Los intentos de suicidio, pueden llegar al 20 %.
¿COMO SE TRATA?
Ante todo partiendo de un diagnóstico precoz; pero hay que tener en cuenta que
por la variedad de los síntomas, la brusquedad con que se presentan y la
predominancia del carácter somático de los mismos, puede tardarse alrededor de
siete años en llegar a un diagnóstico correcto. El tratamiento debe ser
integral y debe reunir al menos a un psiquiatra que indique la medicación más
apropiada según el caso y a un psicólogo entrenado en trastornos de ansiedad
que trabajen en equipo. No se descarta la posibilidad de que se indiquen
terapias complementarias como los ejercicios de relajación o la meditación.
Además de esto es fundamental la información al paciente y a su grupo familiar
sobre las características de la enfermedad para que sepan cómo controlar los
ataques y colaboren con el tratamiento. La remisión suele durar un par de años
aunque los resultados comienzan a notarse al cabo de unos meses.
Codirectora del Centro
Psicoanalítico Argentino
Centros de ayuda
Psicológica gratuita: En Capital Federal, Buenos Aires, Argentina.
Hospital Pirovano,
Avenida Monroe 3555 tel:
|