
FABULOSO
VIAJE AL INTERIOR
Estamos
en un bosque al atardecer, los árboles son verdes y se respira aire fresco y
tranquilidad, totalmente alejados del bullicio de la ciudad, el cielo es azul y
las aves cantan; aquí en medio de este lugar existe una casa que parece muy
acogedora, pintada con colores claros con una puerta de madera y un vitral en la
parte superior de la misma, muy cerca de allí se oye el discurrir de un río, y
se puede oler el aroma de la tierra y el musgo. Dentro de la casa Elisa se
dirige al estudio, esta vestida con una túnica blanca y lleva entre sus manos
una gran jarra de cristal con agua, camina con paso firme pero tranquilo. Elisa
es una mujer de piel blanca, ojos azules y cabello dorado, sumamente delgada y
hasta parece frágil, su silueta es muy graciosa como el de una bailarina
de ballet, es también muy sencilla, humilde y bondadosa. Ahora abre una gran
puerta de madera y penetra en un cuarto pintado totalmente de blanco, sin ningún
mueble en él, en el techo un gran domo le permite el paso a la luz y en dos de
sus muros unas grandes ventas con sendos vitrales descomponen la luz en cada uno
de los siete colores del arco iris y todos estos hazes de luz convergen en el
centro del cuarto, lugar donde se halla una manta blanca y en posición de yoga
se halla sentada en ella Astrid una linda muchacha de tez negra como el ébano,
un cabello tan negro que lanza destellos azules al jugar con la luz, sus ojos
negros inmensamente profundos y serenos como el mar, también es muy delgada,
con una silueta mas bien atlética e igualmente esta vestida únicamente con una
túnica blanca.

Su faz se encuentra serena, radiante, ella esta lista para comenzar, pero, ¿comenzar
qué? Pues un experimento que han planeado tanto Elisa, como Astrid, ambas unas
jóvenes tranquilas, serenas, idealistas y utópicas, quizá como muchos jóvenes.
Se interesan también por la filosofía oriental, son místicas, el experimento
(para el cual ambas se han preparado por largo tiempo), se trata de hacer un
viaje astral, en el cual veras que es lo que descubren:
Con
sus pasos ligeros, Elisa se dirige al centro del cuarto en donde se encuentra
Astrid, llena con el vital liquido un hermoso vaso de cristal cortado que se
encuentra en el lado derecho de Astrid, Frente a ellas se encuentra un gran
espejo el cual cubre con una manta, luego coloca un espejo más pequeño detrás
de su amiga, luego prende dos velas que se encuentra una a cada lado de su amiga
y un poco delante de ella, y finalmente recorre cada una de las cuatro esquinas
colocando y encendiendo en cada una de ellas un incensario, finalmente cierra la
puerta y se dirige a tomar su lugar, así que se coloca de pie al lado izquierdo
de su amiga. Su función es la de cuidar a su amiga durante todo el viaje, cada
una de ellas ha desarrollado sus facultades psíquicas supranaturales, Astrid es
más desarrollada en las facultades de desprendimiento y desdoblamiento por esto
ella realizara el viaje, y Elisa es más desarrollada en las facultades
extrasensoriales, por esto es la encargada de cuidar a su amiga.

El experimento consiste en que Astrid se desprenda de su cuerpo y ascienda a
otros planos de realidad en donde tratara de contactar a alguno de los grandes
maestros de la Luz; para que las instruya y sobre todo para pedirle ayuda y
consejo respecto a como pueden ellas ayudar para mejorar este decadente mundo.
Elisa será la encargada de cuidar a Astrid durante el viaje; ella vigilara que
ningún ser del bajo Astral se apodere del cuerpo de su amiga, así como de
mantener este con vida mientras el espíritu de su amiga viaja a través de las
dimensiones.
Ahora todo esta listo, la fantástica aventura comienza, Astrid gira la cabeza y
la levanta y mira por unos momentos los ojos claros e inocentes de Elisa, son
breves instantes que encierran una eternidad en ellos, Elisa le sonríe y le guiñe
en un gesto de asentimiento, solidaridad y amistad. Astrid voltea su rostro y
cierra los ojos, disponiéndose a entrar en trance.
El
momento es sumamente propicio, la luz lo baña todo matizándolo de hermosos
colores, a lo lejos se oye el trinar de las aves y el correr del río, en la
habitación los únicos ruidos son los de las respiraciones y el palpitar de los
corazones de las jovencitas. Lo primero que hace Astrid es relajar todos sus músculos,
para lo cual usa una técnica de respiración, así que esta se va haciendo cada
vez mas pausada y débil, al disminuir la respiración también se reduce la
actividad cardiaca, en su mente se presentan algunas imágenes desordenadas, son
palabras, rostros, números, letras, es una cascada de ideas, pero ella no les
toma importancia, y no se preocupa por ellas, ni siquiera se esfuerza en
suprimirlas, solo las deja pasar, al inicio los pensamientos son caóticos, pero
poco a poco, van desapareciendo hasta que llega un momento en que desaparecen
por completo, y dan paso a un vació completo en su mente, al menos esto
aparenta, sin embargo en este estado la mente es más activa; su mente que se tiñe
de negro (ya que es imposible poner la mente en blanco, seria mejor dicho en
negro), es en este preciso momento en que comienza a brotar una luz, una luz que
irradia Astrid, una hermosa Luz de color azul, esa luz azul que parece como si
brotara de cada poro de su piel, aunque en realidad no es así, la verdad es más
fantastica aún, esta luz brota desde el centro de la energia vital de ella,
gracias a la meditación se fortalece y se hace presente, Elisa la observa y se
emociona, pues ella sabe que esto significa que este es el inicio, sabe también
que el azul del aura de Astird representa la voluntad.

Este
azul se va intensificando, Quizás para alguien que observara solo vería a una
chica que parece dormir y a otra de pie, y no se daría cuenta de lo que en
realidad pasa, del maravilloso acontecimiento que ahí se sucede, Gracias a su
entrenamiento Elisa puede darse cuenta y observar todo esto, pero no es de
gratis, tanto ella como Astrid ya llevan una larga seria de sucesiones
Karmaticas, un largo aprendizaje de milenios, que han acumulado en su quantum,
lo que les ha permitido llegar hasta este punto.
De
este resplandor azul que irradia Astrid comienza a surgir un nuevo resplandor,
solo que este nuevo brillo es de color azul, su mente esta ahora libre de sus
ataduras físicas, casi en estado puro. La abnegada Elisa se da cuenta de esto y
sabe que la mente de su compañera se ha liberado de la atadura carnal. Su mente
ahora puede volar, el intelecto, la inteligencia es un aparte muy importante de
la sabiduría, pero, no es la única, si bien en este estadio ella puede acceder
a su milenario conocimiento acumulado en su quantum, le falta una etapa más
para poder ascender a la trascendental sabiduría.
Esta
etapa comienza a ocurrir ahora cuando de este ultimo brillo amarillo, comienza
desprenderse un resplandor rosa, un hermoso y brillante color rosa, este color
acompaña el momento en que Astrid se libera de su carga emotiva, y puede tanto
sentir como expresar todo el amor que hay en ella, esta etapa es de completa
dicha para ambas chicas, con esta se completa la sabiduría de Astrid, pues es
el amor el que valida el conocimiento; al conocimiento sin amor no es sabiduría,
cono de la misma manera el amor sin conocimiento es sabiduría, pues ambos
surgen el uno del otro, amamos cuando conocemos, y conocemos cuando amamos.
Cada
etapa también a coloreado de un color una parte de su cuerpo, así en la etapa
azul, fue la base de la columna lo que se ilumino, en la amarilla fue la cabeza,
en la rosa ha sido el pecho.
En
unos instantes la aventura de nuestras amigas comenzara, pues con el
conocimiento, y el amor, los Devas le permitirán a Astrid acceder a la paz y
sabiduría. Así desde el su estomago brota crujiendo en su totalidad una luz
blanquísima, inmaculadamente blanca: esta luz incluso alcanza a Elisa y la
cubre, es una presencia eterea, que resuena, en una nota perfectamente
armoniosa, que las criaturas del bosque pueden sentir. Así las aves cantan
hermosamente, los animalillos juguetean cándidamente, los árboles se mecen al
viento y junto con el rio hacen eco a esta melodía celestial.

En
este momento la negrita se pone de pie, pero no con su cuerpo físico, sino con
sus vehículos más sutiles, toda ella es un hermoso arcoirirs de luz, que lo baña
todo. Elisa continua de pie, aparentemente inmóvil, pero con más actividad que
nunca, en sus mundos interiores, hay una gran fiesta que se han ido tiñendo de
los mismo colores que el aura de Astrid, solo que en el caso de Elisa ha sido
para sus adentros.
En
este momento Astrid levanta la mirada, y a través del domo sus ojos negros
escudriñan el cielo, levanta una mano en el aire, y de un pequeño salto, su
eterica presencia se sumerge en el espacio y el tiempo. Para ella es como si
volara, a su alrededor están todo y nada, la soledad y la magna presencia. De
igual manera Elisa no observa nada y lo ve todo, esta sola y completamente
acompañada; ante todo feliz y serena.
En
este vuelo desenfrenado, comienzan a formarse en el horizonte algunas imágenes,
algunas son sumamente borrosas, otras no significan nada: pero de repente una
gran explosión en el horizonte que casi la ciega de inicio a un ir y venir de
imágenes, así puede observar una enorme isla circular con toda clase de
vegetación y animales que luego es tragada por un gran pez, la escena es
coloreada por un intenso color azul y un gran ruido con el estruendo de un gran
relámpago, esto casi ciega y ensordece a Astrid y el sonido retumba hasta su
corazón y su estomago. Luego un hombre que se yergue para luego doblarse sobre
su costado para luego aparecer una mujer y después desaparecer ambos tras una
espada flameante, tan flameante que ella puede sentir el calor que desprende la
misma; le sigue un hombre de túnica y sandalias que brota de un reloj de arena
para luego perderse en el interior de una pirámide, ella sabe que es el tres
veces grande. En el cobrizo horizonte se forman un par de nubes
amarillentas y rojizas que se abren para dar paso a una multitud de seres
desnudos con la marca 666 que se estrellan en el suelo después de una caida
desde aquellas nubes, inmediatamente después de las nubes surge un rio y surcándolo
va la cuna de un niño que de improviso levanta en su manita un báculo que
separa en columnas el agua del océano donde desemboca el rio. Luego desde el
horizonte en gran carrera aparece un carnero que lleva a cuestas, sobre el lomo
una pirámide, pero al llegar casi frente a ella, ya es un toro con tres grandes
pirámides sobre su lomo, casi se estrella con ella que coloca sus manos sobre
sus ojos en actitud de buscar su protección ante el carnero que se dirige a
ella, pero sigue su carrera hasta perderse tras Astrid, quien continua con su
vertiginoso vuelo, luego dos niños brotan de la tierra uno lleva en su mano una
espada y el otro un escudo, pero luego espada y escudo se convierten en cruz y
campana que sepultan a los niños en la tierra, de esta misma tierra nace una
flor de loto que se abre y de la cual surge un hombre sumamente delgado de mil
rostros con la cabeza rapada y gesto apacible, tras de el vienen otro mas de mil
rostros pero con turbante en la cabeza, y detrás otro más con taparrabo y
hermoso penacho en la cabeza, y detrás otro más solo enfundado en una túnica,
una vez que estos hombres se han alejado aparece otro más en la lejanía con
una gran cruz a cuestas y corona de espinas, a su paso van apareciendo personas
y cosas, así surge un niño que le escupe a la cara, un hombre con bata que le
da la espalda, luego se acerca uno de hábitos para besar la cruz luego se
vuelve y vomita monedas de oro y plata, de allá sale una mujer de vestido rojo
que toma la corona de espinas y con ella desgarra su vestido para quedar
desnuda, al fondo viene un regordete lamiendo la sangre del camino, sobre su
espalda lleva a una dama con los ojos vendados, en una mano una balanza con un
niño, y en la otra una espada que ciñe a diestra y siniestra hiriendo a todo
aquel que cruce por su camino, las abrazantes y candentes arenas cafes y ocres
se tiñen de purpura, todos ellos se inclinan ante el paso del hombre de la
cruz, pero apenas este ha pasado se levantan y vociferan lanzando semejante
risa. Hay uno que como loco vuela molestando a todos tiene alas de paloma pero
lleva mascara roja, cuernos en la cabeza y cola que termina en punta, todos
hacen caravanas al hombre de la corona de espinas, pero luego se voltean y con
lo que tengan en mano hieren a su vecino, uno empuña una pistola y la dispara
en contra de los demás, otro más solo abre la boca y de ella le emerge en
lugar de lengua una enorme y filosa espada, por allá hay otro con traje y
corbata pero con un horrible rostro y en su mano derecha lleva un cráneo humano
y en la izquierda una vela negra, mas allá varios hacen montones de dinero he
intentan subir en ellos para llegar a la cima y tocar el cielo pero se sumergen
y son devorados por los demás, por aquí al paso del hombre, un grupo de
mujeres susurran ¡¡te amaos, te amamos!!, y luego gritan ¡¡te odiamos, te
odiamos!!. De las manos y pies, y boca, y nariz, y ojos, de esa muchedumbre
comienzan a brotar miles de rosas, de chillones y obscuros colores, pero con
muchas espinas que les rasgan el cuerpo desde dentro al salir; comienzan a caer
cuerpos y a correr rios de sangre, todo es desolador y siniestro, del ojo
derecho de ese hombre, el de la cruz y la corona, brota una lagrima que rueda
por su mejilla y se precipita al suelo, y cuando toca la manchada arena ocre
ahora manchada de purpura sobreviene una gran explosión con fuego verde y
violeta que lanza a Astrid a la nada, se hunde y se interna en un gran abismo
negro. Después de un tiempo todo que tranquilo nuevamente, todo en calma, sin
movimiento, sin ruido y sin luz, sin arriba, sin abajo, atrás o adelante, lo único
es el arco iris del cuerpo de Astrid que ahora también desprende un brillo
dorado, ahora esta tranquila, sin prisas ni temores, únicamente a la
expectativa.

De
repente a lo lejos comienza a dibujarse una silueta, en el horizonte se forma el
cariz delicado de una mujer, viene vestida con una túnica violeta que la cubre
en su totalidad incluso el rostro, tiene unas amplias y enormes mangas, ceñida
a la cintura por un cordón dorado, camina parsimoniosamente y se acerca con
lentitud, al acercarse Astrid nota que del pecho de esta mujer brotan tres pequeñas
llamitas una dorada, otra violeta y una más verde. La mujer continua acercándose
con paso firme y decidido. Cuando se encuentra a un par de pasos de ella se
detiene, quedando de frente a Astrid, y con calma, de una manera casi religiosa,
se dispone a descubrirse el rostro, cuando finalmente se despoja de su
capucha...
Astrid
cuando la contempla abre enormemente los ojos y la boca, pero sin llegar a
emitir sonido alguno, pues esta casi paralizada de la impresión de lo que
contempla... lo que puede observar es... ¡a ella misma!, ¡como si se viera en
un espejo!, la mujer de la túnica violeta es idéntica a ella; Astrid no puede
salir de su asombro y antes de que atine a decir o hacer algo la mujer comienza
a hablarle y en ese preciso momento del resplandor dorado de Astrid nace uno más
de color verde, esto justo al momento en que la mujer le dice:
“No
temas, te encuentras en lugar que pocos hombres han conocido, en un lugar que
existe y no existe, que es y no es, en un lugar de tu conciencia. Yo Soy, yo soy
tú, yo soy lo mejor de ti, yo soy tu respuesta, yo soy tu realización, yo soy
tu perfección, yo soy tu comunión con dios, esperando que me reconozcas y te
fundas conmigo; debes saber que muy pocos hombres lo han logrado, a uno lo
llamaron BUDA y a otro CRISTO, pero todo hombre y mujer puede lograrlo, ahora tu
sabes que yo estoy aquí esperándote, Yo Soy el verdadero y único hijo de Dios
y nosotros los estamos esperando, por esto Astrid, quiero que vuelvas y le digas
que esperamos, que siempre estaremos mi padre y yo esperándolos.
Ve
entonces Astrid...” al decir esto un último destello nació del arco iris de
Astrid con el color violeta destellando radiantemente y se marcho encaminándose
de vuelta al mundo material.

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