|
¡Cómo! ¿Dar otra vez? pegunté aterrado ¿y tengo que seguir dando y dando siempre? ¡Oh no dijo el ángel, mirándome fijamente. Sigue dando hasta que el maestro deje de darte a ti! Pase el cursor sobre la foto
Quiero ser para ti como un puente sobre el río. De este lado, tu hoy. Del otro lado, tu mañana. Entre ambas orillas, el río de la vida: a veces está calmo, a veces turbulento; algunas veces traicionero, otras profundo y barroso. es necesario atravesarlo... No soy Dios ni pretendo jugar de Dios. Solo El puede llevarte con seguridad a la otra orilla. Si tienes miedo, pasa sobre mis hombros. Si no quieres correr riesgos, usa mis hombros. Si encuentras que no conviene pasar sólo, usa mis hombros. Si me balanceo, no tengas miedo. Dios me colocó en tu camino para ayudarte a cruzar el río de la vida. No vaciles en pisar solamente en mí. Y cuando estés por llegar, si quieres, recógeme. Pero si me entiendes bien, déjame en donde estoy: otros pasarán por mí, como tú pasaste. Pero quiero que continúes en tu caminar. Soy tu puente para muchas travesías de la vida. Si quieres, entonces, puedes llamarme amigo... EL ÁRBOL VIVE SIEMPRE DE LA ESPERANZA: SI ES PODADO, VUELVE A REVERDECER Y SUS RAMAS A BROTAR. Cuando evalúes tus logros y pases revista de lo ganado y lo perdido, lo que has crecido como
persona, pues eso es muchísimo más importante
Ya bien en términos materiales, o en símbolos sociales. Tu superación personal...esa no te la quita, ¡nadie!
SÓLO QUIEN NO SE PONE EN EL CAMINO, NO SIENTE LA NECESIDAD DE PREGUNTAR POR EL CAMINO.
|